
Ahora que está de moda la Responsabilidad Social Corporativa, ahora que vemos como las escuelas de negocio la incluyen en sus currícula como asignatura independiente, ahora que vemos como algunos “gurús” de la estrategia ven en ella la nueva ventaja competitiva, estamos viendo también como algunas empresas en el ejercicio a su entender de la RSC se libran de sus “viejos demonios” en favor de sus “jóvenes ángeles”. Entiendo en descargo suyo que así lo hacen por errar en la manera de interpretar el refrán “más sabe el diablo por viejo que por diablo” y en pensando por ello que quienes tanto saber y canas acumulan, demonios han de ser, y al igual que el necio que confundía valor y precio, ahora confunden años y experiencia con costes e ineficiencia; emprenden una cruzada en favor de las supuestas inocencia y bondad inherentes a la juventud. ¿No será que “les cegó la noche”?
Nota: Pronto motivado por la lectura del apunte en vidadeunconsultor. Obvia decir que ya poco me queda de “junior”.






Como complemento a esta idea de desechar lo viejo:
http://snurl.com/28me4
Gracias Enrique. Artículo que efectivamente viene muy al caso. Eso sí, alguna “jubilación anticipada” de las que hay “por ahí” ¡quién la pillara!